lunes, 7 de julio de 2008

Un día peronista

El peronismo es un fenómeno tan complejo que ni siquiera los argentinos sabemos que es.


Contradictorio, abarcador de un arco de ideas amplísimo donde estaban, y están, incluidos desde los burócratas sindicales y los
serviles del capital hasta los jóvenes que luchaban por la liberación.

Aglutinador de los exponentes más corruptos de la política, oportunistas y veletas, como asi también personas que se han transformado en iconos por su honestidad y entrega por un ideal como el Padre Múgica o Rodolfo Walsh.

Todos estos últimos, con los que me quedo, con los que me identifico creían en un peronismo revolucionario, algunos lo intentaron con medios que pueden ser cuestionados otros buscaron otras vías, pero todos estos luchaban por la dignidad del pueblo.

Por eso en este larga entrada voy a transcribir un extracto del libro “La astucia de la razón” de José Pablo Feinmann (es un gran libro) que sintetiza el espíritu del peronismo revolucionario, para ver si lo podemos despojar un poco de prejuicios y hacer el trabajo de extraer las ideas que el texto plantea para entender un poco mas, con buena fe, de que se habla cuando se habla de peronismo, y específicamente de la izquierda peronista, y de lo que pensaban muchos de los que ahora los medios caratulan setentistas:

(Aclaración necesaria: el siguiente texto representa un diálogo entre Rene Salamanca, dirigente sindical y politico integrante del PCR y John William Cooke, dirigente politico peronista creador de una tendencia dentro del movimiento que se define antiburocratica, socialista y nacional. El dialogo comienza luego de la perplejidad de quienes estaban presentes ante las palabras de Cooke: "Me cago en Perón")

"Alguien hizo aparecer una veloz damajuana y le llenaron el vaso hasta el borde. Cooke se tomó un buen trago, apoyó otra vez el vaso sobre la amplia mesa, miró fijamente a Salamanca y dijo: “No sé si he sido claro, compañero”. Salamanca se adueñó de la damajuana y se sirvió vino. No bebió, pero lanzó una risa inesperada y sonora. Súbitamente aliviados, todo reímos con él. ¿No era acaso maravilloso oírle a Cooke “Me cago en Perón”? ¿Hasta dónde llegaría la osadía teórica de ese hombre excepcional? Porque nadie dejó de entenderlo: “Me cago en Perón” no era un insulto. Era una afirmación teórica. No sé si me entienden. En labios de John William Cooke, eso, Me cago en Perón, era una valiosa afirmación teórica, de la cual nosotros, allí, en la casa de los mecánicos, en la calle 27 de Abril, acabábamos de ser los afortunados testigos. De aquí la risa inesperada y sonora de Salamanca. De aquí nuestra propia risa. Que volvió a estallar y que esta vez no sólo fue alegre y sonora sino también mordaz cuando Salamanca dijo: “Nosotros también, Gordo. Nosotros también nos cagamos en Perón”. Y luego, cuando se hubieron sosegado nuestras risas, añadió: “Parece que estamos más de acuerdo de lo que creíamos”. Lo cual no fue aceptado por Cooke, ya que dijo: “No, compañero. No estamos de acuerdo. Porque ustedes se cagan en Perón de una manera y yo y los peronistas como yo de otra.Porque, para ustedes, compañero, cagarse en Perón es quedarse afuera. Afuera de Perón y de la identidad política del proletariado. Mientras que para nosotros, cagarnos en Perón, es rechazar la obsecuencia y la adulonería de los burócratas del peronismo. Es reconocer el liderazgo de Perón, pero no someternos mansamente a su conducción estratégica. Para nosotros, Salamanca, para mí y para los peronistas como yo, para los peronistas revolucionarios, cagarnos en Perón es crearle hechos políticos a Perón, aun al margen de su voluntad o del que sea su propio proyecto. Para nosotros, Salamanca, para mí y para los peronistas como yo, para los peronistas revolucionarios, cagarnos en Perón es creer y saber que el peronismo es más que Perón. Que Perón es el líder de los trabajadores argentinos, pero que nosotros, los militantes de la izquierda peronista, tenemos que hacer del peronismo un movimiento revolucionario. De extrema izquierda. Y tenemos que hacerlo le guste o no le guste a Perón. Porque si lo hacemos, compañero, a Perón le va a gustar. Porque Perón es un estratega y un estratega trabaja con la realidad. ¿Entendés, Salamanca? Y nosotros le vamos a crear la realidad a Perón. Una realidad que, más allá de sus propias convicciones que son muy difíciles de conocer, Perón va a tener que aceptar. Porque Perón, Salamanca, ya no se pertenece. Quiero decir: lo que no le pertenece es el sentido político último que tiene nuestra historia. Porque Perón, Salamanca, va a tener que aceptar lo que realmente es, lo que el pueblo hizo de él: el líder de la revolución nacional y social en la Argentina.

Ésa es, entonces, compañero, en suma, mi manera de cagarme en Perón”. Y cuando Cooke hubo dicho esto, cuando Cooke hubo terminado de largarse esa parrafada, el silencio, allí, en la casa de los mecánicos, en la calle 27 de Abril, era otra vez como ya he dicho que era, es decir, el silencio, ahora, otra vez, podía cortarse con un tajo. Cooke respiró hondo, buscando un aire que necesitaba luego de todas esas palabras que le había arrojado a Salamanca, se recostó pesadamente sobre su silla, cruzó sus brazos sobre su abdomen y se quedó así, tranquilo, como en reposo, mirando fijo a Salamanca, a la espera.

El flaco Marimón se había apartado levemente de Salamanca, es decir, ya no se lo veía inclinado sobre el líder de los mecánicos, sobre el hombre que poseía el don de atraer las vibraciones y convertirlas en acontecimientos, en René Rufino Salamanca, sino que, tal como lo he dicho, ahora se lo veía apartado, o, quizá, más precisamente, se lo veía más inclinado sobre Cooke que sobre Salamanca, pues lo miraba con una fascinación que se le adivinaba pese a sus anteojos densos y con una sonrisa que era casi de gratitud, un reconocimiento hondo, verdadero, y que se abría espacio entre su barba bien recortada pero espesa de ideólogo cordobés y revolucionario. Y entonces Salamanca tajeó el silencio porque dijo: “Mirá Gordo, aunque vos te cagues en Perón de una manera y nosotros de otra, ya sé que estamos en la misma trinchera”. Hizo una breve pausa y añadió: “En el mismo lado de la lucha, compañero” Entonces alguien tajeó definitivamente el silencio y gritó: “¡Viva el compañero Cooke!”. Y otro gritó: “¡Viva el peronismo revolucionario!”. Y un gordo enorme, mucho más alto y más gordo que Cooke, un mecánico, un hombre de la calle 27 de Abril, un morocho a quien todos, coherentemente, le decían negro, un morocho que se llamaba como Salamanca, pero no René, sino Rufino, es decir, que tenía el más sonoro y el más viril de los dos nombres de Salamanca, el negro Rufino, entonces se trepó a una silla con una agilidad que en él era un desatino, elevó su brazo, cerró su puño, lo hizo girar vertiginosamente y con toda su alma gritó: “¡Viva Perón, carajo!”.

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(Hay una persona que entra siempre desde Adelaide (Australia), me gustaria que comente para saber quien es)

Gracias Natalia!



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13 comentarios:

La otra parte de mí dijo...

pasé por acá,te leí y te dejo un saludo.

catilda dijo...

Hola Seba.
Soy Natalia , Argentina y hace dos años que vivo con mi flia en Australia.
Llegue a tu blog por el fotolog y lo estuve leyendo. Me pareció muy interesante. Siempre es bueno y llena de orgullo saber que hay gente joven en Arg que piensa como vos y que tiene ciertas inquietudes. Si no te molesta te seguiré leyendo.

Saludos
Natalia

black eyed angel dijo...

"pasé por acá,te leí y te dejo un saludo." bis

:)

black eyed angel dijo...

a, y peron rulea, y lo digo sin ser ni remotamente simpatisante con el partido peronista (actual)

Seba dijo...

Guau, Natalia, imagine que eras argentina por eso queria saber de vos, es un placer y un orgullo para mi que destines un ratito de tu tiempo para ver las cosas que pongo desde tan lejos, y me pone muy bien imaginar que quizas te hago sentir un poquito mas cerquita. Segui entrando por favor, y si tenes fotolog comenta en el mio asi puedo ver el tuyo.

Muchos besos!!!
Hasta luego...

Destartalada dijo...

No se como cai acá...pero me tomé un rato para chusmetear tu blog.

Un beso

catilda dijo...

Seba!
Gracias por tus palabras.
Te sigo visitando.

Un beso
Natalia

huellas compartidas dijo...

La política... dos caras de una misma moneda... me pregunto: algun día podremos cambiar el rumbo de esto ? Mi respuesta es si...
Últimamente me encuentro con mucha gente, con ideas, con cuestionamientos, con ganas de cambiar, con esperanzas...
Quizás muchas veces nos da la sensación de que nuestro aporte no es decisivo... pero seamos conscientes de que es importante... Argentina somos nosotros...
Uff... esto da para largo... mejor lo dejo ahí... Quiero un poco de arte ! A ver cuando te lucis eh ? jajaja
Que estes bien...
Besos

No importa quien dijo...

Es imposible no encariñarse de vos..

Seba dijo...

Heyy a mi me importa quienn!!
:) graciass

yermandeluxe dijo...

EXISTE EL PERONSMO AHORA ?

OJALA EXISTIERA A JUSTICIA SOCIAL EN NUESTRO PAIS

BESOS Y MUCHO HUMOR

YERMANDELUXE

" NUNCA PIERDAS TU SONRISA "

Matías dijo...

Llegué por el fotolog /_yann_ y me colgué leyendo lo que pusiste.

Ya que estoy, paso (no tan) brevemente a dar mi opinión. No es para generar polémica en vano, sino que creo que puede llegar a servir en algo.

Acá hay una idea que es muy criticable, y es la de que el peronismo no se puede explicar porque no se sabe que es.

Fué (para mi ya no lo es) un fenómeno complejo y contradictorio, sí, pero eso no quiere decir que no pueda explicarse. De hecho, sí se puede, y para entender que fue hay que entender que en América Latina la independendencia sólo fue parcial: triunfó en hechar a los españoles (lógicamente, donde había dominación española, o sea, en la mayoría de los países), pero no cambió la formación social económica, es decir, no sirvió para un desarrollo autónomo industrial, capitalista (el único intento fue en el Paraguay de Francia y luego sus continuadores, y aunque era utópico, murió sólo al ser aplastado por la Triple Alianza). Estos paises se insertarán al mercado mundial, ya en la época del imperialismo (y hasta el día de hoy), como paises dependientes del capital extranjero, como paises dominados.

Y es así que siempre han surgido distintos movimientos nacionalistas, que representan el interés del pueblo en general, de independizarse realmente. Pero esos movimientos nacionalistas, Cárdenas, Vargas, el MNR, el mismo Perón, y tantos otros, como Chavez hoy en día, tienen un límite insalvable: son movimientos burgueses (que muchas veces provienen de fracciones disconformes del mismo ejército).

Movimientos burgeses que tienen realmente algún enfrentamiento contra tal o cual imperialismo, y que por lo tanto, se ven obligados a movilizar a las masas, dándoles reales concesiones, algunas de ellas de contenido fuertemente progresivas, pero siempre dentro de su marco. Es decir, son movimientos bonapartistas, que oscilan entre el capital extranjero (a veces se apoyan en un capital, otras en otro), del cual depende toda burguesía latinoamericana, y las masas, de las cuales también dependen, y que no pueden dejar que las sobrepasen. Por eso, estos movimientos siempre han regimentado toda organización proletaria. Por eso, han sido movimientos que ya se inician de arriba a abajo, o sea, ya nacen burocratizados.

He aquí el problema de todo movimiento nacionalista burgués. Nunca irán a fondo en el proceso de liberación nacional, de desarrollo autónomo, ni siquiera el burgués, o sea, ni siquiera completar las tareas demócraticas burguesas pendientes, porque en estos paises, eso requiere de una clase que no dependa del capital extranjero, eso requiere un proletariado organizado independientemente, con posibilidad de tomar las decisiones (o sea, organizando su propio partido y su propio gobierno), en alianza con el campesinado, y en alianza con el proletariado y campesinado de toda América Latina (es decir, internacionalista y no limitado a las estrechas fronteras nacionales).

El proceso de la revolución boliviana del 52, que en muchas cosas es parecido al peronismo, pero que fue mucho más importante que el, en tanto enseñanza histórica, grafica perfectamente como desde un principio el MNR, movimiento nacionalista, con prédica revolucionaria, se alía al imperialismo yanqui, rearma el ejercito (que había desarmado el proleteriado) y este liquida la revolución.

Los que no pretenden explicar estos movimientos, no van a entender jamás por qué un día levantan la bandera de la nacionalización, de la independencia, de la reforma agraria, (por qué surjen grandes luchadores o fracciones que sobrepasan los límites de esos movimientos, aunque lamentablemente sin darse cuenta) y al otro día, se alían con los imperialismos que antaño decían combatir, aplastan a las masas o las entregan sin luchar a procesos restauradores.

Van a creer, como Cooke, que se puede transformar al peronismo (y al propio Perón, en su momento) en revolucionario, siempre con la excusa, claro, de que el pueblo es peronista, de la identidad peronista. Lógicamente, no lo lograron antes, menos hoy. Y muchos grandes luchadores se fueron y seguirán yendo en ese intento.

El problema principal en América Latina no es la identidad proletaria en cuanto a estos movimientos nacionalistas, sino la falta de organización independiente, es decir, la capitulación de los dirigentes ante el nacionalismo burgués. Nuevamente la revolución boliviana del 52 es un ejemplo, allí la primera revolución proletaria (porque la hizo el proletariado) de America, que crea un doble poder tal como fue en Rusia, pero que deposita la confianza en el MNR y no en la toma definitiva del poder por la COB (la central obrera boliviana), muere sin poder ni siquiera nacer. Esto también como ejemplo de la crítica común hacia mis palabras, de que son válidas para europa pero no para acá (exactamente lo que decía el MNR, mientras rearmaba el ejercito para defender la "revolución nacional"). Si te interesa, estoy haciendo un trabajo sobre esa revolución boliviana, que con gusto, cuando la termine, puede ser sometida a crítica desde tu visión.

En fin, lógicamente no vas a compartir mi idea, y está muy bien, pero creo que no deberías rehusar a explicar lo que fue el peronismo, porque sino vas a cometer los mismos errores que se han cometido siempre.

Y yo también me cago en Perón(?)

. dijo...

Hola. Un comentario: averiguá qué es el Encuentro por la Democracia y la Equidad y acercate que por La Plata hay algo. Si ya sabías qué es, no se que haces no formando parte.
Te dejo mi mail: laureano_m_gomez@yahoo.com.ar